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Comenzamos nuestra visita al geodestino 13B por el histórico concello de Rianxo (www.rianxo.com). La mejor forma de iniciar esta ruta es dirigirnos a la plaza central: la plaza de Castelao, un hermoso recinto con unos cuantos elementos arquitectónicos de interés, como el propio edificio del concello o la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe; allí se encuentra también “a casa do coxo”, sede del Museo do Mar de Rianxo. (www.museodomarderianxo.com) . El objetivo de persigue este centro es mostrar como la vida del pueblo de Rianxo está relacionada con el mar en todas sus facetas: la pesca, los barcos, las herramientas, la industria…

Subiendo por la izquierda de la plaza llegamos a otro elemento interesante: el Aula Activa do Mar, situada en la calle dos Mestres.

Esta aula obtuvo un notable reconocimiento al hacerse merecedora de la Bandera Azul. Es un complemento excelente para el Museo do Mar, contiene una exposición permanente con un itinerario que pretende que los visitantes puedan valorar el medio marino como un elemento indispensable para la vida. En Boiro nos encontramos con una de las conserveras más importantes del mundo: Jealsa, con su marca Rianxeira (www.rianxeira.com) cubre una parte muy importante de la producción nacional y además se encuentra expandida por muchos otros países. Otras marcas conserveras de carácter más artesanal, que nos encontrábamos por aquí, han ido desapareciendo, pero una visita a Cabo de Cruz resulta imprescindible, pocos lugares encontraremos en Galicia con tanto sabor marinero como ese puerto. Dejamos entonces el concello de Boiro y continuamos nuestro recorrido por el Barbanza, en el concello siguiente: Puebla del Caramiñal (www.apobra.org). Si venimos desde Boiro, antes de entrar en el núcleo de Puebla, nos encontramos dos empresas conserveras. En primer lugar está Conservas Ría de Arosa (www.conservasriadearosa.com) una factoría que ha sido adquirida por el grupo vasco Ortiz para diversificar su producción. Actualmente Ría de Arosa produce para la marca Ortiz y solamente una línea propia de mejillones que comercializa bajo su marca. .

Pasamos a su lado, pero en un futuro muy próximo, cuando Ortiz haya dado los pasos oportunos para poner en marcha una producción más variada para esta marca, Conservas Ría de Arosa será una parada obligada de nuestra ruta.

A pocos metros de Ría de Arosa se encuentra una pequeña factoría que hará las delicias de todos los visitantes: Ramón Franco (www.ramonfranco.com) es una empresa de carácter artesanal que ha alcanzado un alto reconocimiento.

Su gama de productos no es demasiado amplia y su volumen de fabricación tampoco, pero el nivel de calidad de sus productos es francamente elevado. Su gran especialidad son los mejillones (son propietarios de bateas y de embarcaciones, con lo que realizan el ciclo completo). De su factoría salen ejemplares extraordinarios, como anécdota conviene citar que en 2007 han llegado a fabricar una lata ovalada, la habitual de 110 gr., que contenía un único mejillón.

Latas redondas de mayor tamaño con solamente tres unidades y las ovaladas de 4/7 dan una idea de la calidad de producto denominado extra-extra-extra.

La Ruta Conservera tendrá oportunidad de organizar visitas guiadas a esta factoría en momentos muy concretos, evitando interferencias con el proceso productivo; allí se les explicará cómo se realiza un trabajo artesano con el máximo mimo y además se les ofrecerá la posibilidad de adquirir algunas conservas en la propia factoría. Siguiendo nuestro camino pasamos por delante de otra de las grandes firmas del Barbanza: Escurís (www.escuris.com) Una rama familiar ha puesto en marcha la empresa Luís Escurís Batalla, dedicada a un producto muy variado y de calidad premium. Visitar sus instalaciones, conocer todo su proceso productivo, degustar sus productos y poder adquirirlos en su tienda propia es uno de los puntos fuertes de nuestra ruta. Nos vamos finalmente hasta el último concello del Barbanza, el concello de Ribeira (www.riveira.es) Podemos comenzar nuestra visita a la villa por el Museo Municipal, situado en la rúa de Galicia, 2. Un hermoso edificio restaurado que recoge, además de una visión de la historia de Ribeira, con gran detalle por el pasado prehistórico, un apartado dedicado a la industria del mar: salazones, conserveras, pesqueros, etc. Continuando nuestro paseo, deberíamos acercarnos por la oficina de turismo, para solicitar información sobre más puntos de interés, y acto seguido, continuaremos nuestra Ruta.

Unos pocos metros más adelante de la oficina de turismo nos sorprende encontrar una factoría conservera en una localización tan céntrica. Se trata de Conservas Cerqueira, la factoría más antigua de la empresa Pay-pay (www.paypay.es).

Esta empresa viguesa tiene en Ribeira una de sus joyas, una hermosísima factoría centenaria, en perfectísimo estado, que conserva su tradicional aspecto, respetando escrupulosamente unas formas que eran muy comunes entre las conserveras de principios del siglo pasado, pero de las que desgraciadamente nos han llegado muy pocas hasta la fecha.

Pay-pay ha mostrado interés en colaborar estrechamente con nuestro proyecto confirmando la posibilidad de admitir visitas (con las normales limitaciones por motivos de seguridad) a las que poder explicar el proceso productivo. Estas visitas y estas explicaciones serán un complemento perfecto para acompañar la contemplación de un hermoso exterior que nos ayuda a comprender mejor la historia y la importancia del sector conservero gallego en estos últimos 125 años.

Vamos a variar el ritmo. Estamos muy cerca del muelle de Ribeira, acerquémonos, allí nos espera una empresa de buceo, Hydronauta (www.hydronauta.com ) que colaborará con nosotros mostrando a los visitantes in situ cómo es el proceso de cultivo de los mejillones, para ello sus embarcaciones se acercan a las bateas, donde los visitantes (grupos mínimos de 5 o 6 personas) recibirán las explicaciones oportunas. Estas excursiones comienzan en primavera y tienen una duración aproximada de dos horas.

Finalizada nuestra experiencia náutica, continuamos cara a los tres últimos elementos de nuestra ruta en este geodestino.

En primer lugar nos encontramos con otra gran empresa de más de 1.500 trabajadores: las diversas naves de Frinsa (www.frinsa.es) nos contemplan desde lo alto del polígono industrial de Xarás. Más allá del polígono, en dirección al espacio protegido de Corrubedo encontramos el Museo Etnográfico de Artes, (www.museoetnograficodeartes.com) en la parroquia del mismo nombre.

El museo está dividido en tres salas.

La primera sala está dedicada a los distintos gremios y profesiones que han sido, o continúan siendo, tradicionales en la comarca del Barbanza. La segunda sala está dedicada al hogar; recoge utensilios o elementos caseros que en muchos casos ya no se emplean. Finalmente, la tercera sala es la que más interesa a nuestro proyecto. Si bien hay que recordar que la sala de los gremios también recoge varias referencias a profesiones náutico-pesqueras-conserveras. En esta tercera sala llama la atención un apartado muy importante para el desarrollo de nuestra actividad, nos estamos refiriendo a la zona de los motores marinos, con piezas la antigua fábrica HMR de Ribeira, o la marca AYON (Noya al revés, pues allí es dónde se fabricaban); Lores de O Grove o Pazó de Pontevedra; todas ellas muy empleadas en la pesca y el marisqueo. Un gran número de utensilios de pesca y marisqueo dan una visión muy completa de lo mucho que para muchas personas y durante mucho tempo ha supuesto el sector de la pesca, el marisqueo y la industria conservera en esa comarca.

Finalmente, bordeando el mar en camino de vuelta hacia Ribeira, haremos una última parada en la playa de Castiñeiras, ante la que se alza una antigua factoría con una hermosa historia: Conservas Lou (www.conservaslou.com).

En esta nave de 1880, Tomás Martínez Vilar fundó una fábrica de salazón y años más tarde su hijo se convirtió en el primer gallego en fundar una conservera en Galicia. La empresa comercializó diversos productos del mar bajo las marcas “el Escudo” y “La Ballena”, hasta su cierre en 1975. Años más tarde, un biznieto del fundador, Manuel Loureiro, constituye la empresa “Conservas y ahumados Lou, s.l.” para dedicarse a las semiconservas de pescado.

Unos años después, Manuel Loureiro cierra el círculo comprando la antigua fábrica de sus antepasados, y tras realizar las oportunas reformas, comienza la fabricación de conservas de pescados y mariscos, destacando siempre por su interés por la innovación. De hecho fue la primera empresa dedicada a la elaboración de algas marinas.

Actualmente su línea de productos está formada por el caviar de erizo, las sardinas de “gran reserva”, los ahumados de sardina, caballa y pulpo; y otras sorprendentes variedades como las ostras al natural, en escabeche y ahumadas, además de otros elementos como las ortigas al natural o sus famosas castañas asadas en almíbar.

La factoría no resulta apropiada para un formato de visitas al proceso de producción, pero, además de estar situada en una zona privilegiada desde el punto de vista paisajístico, resulta de gran interés arquitectónico, contiene unos curiosos elementos decorativos y admite la posibilidad de realizar venta directa a los visitantes que se acerquen hasta allí a comprobar cómo perviven procesos de fabricación tradicionales en unos recintos todavía más tradicionales, pero de donde de forma paradójica surgen productos innovadores.

Poco más adelante, en Aguiño, contamos con otra empresa que nos acercará a las bateas o a las Islas Atlánticas, se trata de Mar de Aguiño, quienes también colaboran en nuestra iniciativa.

La visita debe finalizar subiendo a disfrutar de la impresionante vista del mirador de A Curota y acercándose a Corrubedo. A este pueblo nos acercaremos atraídos por su duna y su faro, pero en el muelle nos espera el restaurante Benboa (www.benboa.com) para acabar de cautivarnos con su respeto al mar y los productos autóctonos.